impresion 3d

¿Para qué vale una impresora 3D?

Alberto sufrió un accidente y tuvo la mala suerte de fracturarse la clavícula. Para esta lesión hay dos opciones: si eres deportista profesional te suelen operan, y si no lo eres te colocan algo parecido a un sujetador o corsé con forma de 8 para reducir la movilidad del hombro y ver si así los fragmentos forman callo y sueldan.  Esta semiinmovilización habitualmente suele durar de 6 a 8 semanas. O más tiempo, como le está sucediendo a Alberto.

Vale. Y qué tiene que ver esto con las impresoras 3D???

Ahí vamos.

Los que hayáis tenido que llevar el 8 (la inmovilización), sabréis la tortura que supone llevarlo encima día tras día y noche tras noche. Cada día que pasa es peor. Llagas en las axilas, incomodidad, mal olor…

Pero al grano, que esto no es un consultorio médico ni un hombro (nunca mejor dicho) para llorar. Se nos ocurrió que una alternativa a llevar el 8 era imprimir una “semicoraza” a medida de quita y pon. Que sólo le cubriese los hombros y que se la pudiese quitar él solo y descansar. Así que le escaneamos el torso y a partir de ese modelo digital preparamos la coraza en 3D con un programa de edición.

Ahora el reto era imprimirla con una impresora Prusa que estuviese al alcance de cualquiera. Por 450 euros podemos tener una impresora de calidad siempre que seamos capaces de ensamblarla bien. El principal problema que se nos planteaba era el tamaño. Las Prusas habitualmente tienen una plataforma de impresión de unos 20 cms, y para la “armadura” necesitábamos el doble. Así que la idea era imprimirla en dos partes e ingeniárnoslas con algún sistema para ensamblarlas sin que el conjunto pierda rigidez. Si no, no habríamos conseguido nada.

Pues la primera mitad ya está impresa. Nuestra vieja Prusa se ha portado como una jabata, y tras 22 horas nos ha dado el regalo que podéis ver en las imágenes. Eso sí, puesta a punto como dios manda. Con amor. Y como podéis hacer cualquiera que queráis meteros en este mundillo.

Recordad que está al alcance de cualquiera que tenga una base sólida de cómo manejar las impresoras. Lo conseguiréis a base de esfuerzo y muchas horas de ensayos. Otra opción es participar en algún curso específico. Os ofrecemos un curso presencial en Madrid de 25 horas en la semana del 18 al 22 de Abril en horario de tardes del que saldréis preparados para hacer esto mismo o lo que se os ocurra. Partiremos de un kit Prusa desmontado, y cada alumno se llevará a su casa un busto impreso de sí mismo junto a su propia impresora montada. Clickando aquí iréis a la página de preinscripción. Completad el formulario y os informaremos personalmente.

Ahora nuestra Prusa está imprimiendo la otra parte de la “coraza”. Después habrá que pulir las dos partes y…. os seguiremos contando.

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